jueves, 11 de marzo de 2010


Cuando eres pequeño parece como si las cosas sucedieran de un modo más lento, el cual te permite disfrutar al máximo, sin miedos ni inseguridades, porques sabes que al caer vas a tener una mano para ayudarte, de tus padres, hermanos, abuelos...Una vez que empiezas a hacerte mayor las manos son menos manos y ya llega un momento que si no te levantas por tí mismo sabes que nadie lo hará por tí y es cuando nacen los miedos, los temores a fracasar, a no tener a nadie, a la soledad o incluso a hacernos mayores...
La vida es una rueda y a todos nos toca una parte de esa rueda que nos enlaza de un modo u otro, pero a veces esa rueda se para y es cuando nos falta un ser querido. Parece que la vida se pare y se nos pare hasta el corazón. Nos quedamos inmóviles, sin saber qué hacer. Hasta que comprendes que nadie nunca se va de tu lado y que estar, no significa sólo que te vean...porque el enlace que nos unió se impregnó de tantas vivencias y cosas buenas y bonitas que hacen que cada paso que des, la persona que te dejó vuelva a estar contigo...una y otra y otra y otra vez...
[TE ECHO DE MENOS A CADA MINUTO DE MI EXISTENCIA
pero sé que estás aunque no te pueda ver]
15/03/09

1 comentario:

  1. Precioso, me conmovió mucho, de veras :)
    Ya sabes lo que te dije, por mucho que pase el tiempo siempre le tendrás en un pedacito de tu corazón. Si tú lo permaneces en tu memoria, ya le das la vida, respiras por él.

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