

Desde que naces no hay nadie que te diga como debes actuar en ciertas ocasiones…El colegio no te lo enseña y tus padres nunca aprendieron de nadie. Cuando te sientes herido o herida nadie te dice cómo debes curar ese duelo, y nadie es dueño de un cuerpo ajeno para hacer ese favor...Desde que nacemos nadie nos dice que algún día íbamos a llorar de rabia,de dolor o de alegría y que a veces la felicidad sólo está al alcance de muy pocos. Ni siquiera nadie nos preguntó si queríamos formar parte de todo esto. Todo que parece tan inmenso comparado con nosotros,pero sólo somos un hilo más de entre tantos en el ovillo. Nadie te dice que por ser de una forma te llevarás un premio y nadie te dice que puedes estar sufriendo el resto de tu vida...que algún días los que quieres se irán y que sólo te quedaran fuerzas para gritar, hasta quedarte en la solitud de tu cuarto, esperando que alguien, no importa quién, abra esa puerta y te libere de ti mismo…de la agonía que encierra tu cabeza
No hay comentarios:
Publicar un comentario